Lecturas del Domingo: Enero 21, 2018 – No escapes del llamado de Dios

Jonás es tragado por el gran pez

Jonás es tragado por el gran pez, por Pieter LastmanIAFT8IfCTfplRQ at Google Cultural Institute maximum zoom level, Public Domain, Link

El día de hoy seguimos en la misma línea del llamado de Dios y cómo es que no debemos ignorarlo. La semana pasada escuchábamos cómo Samuel era llamado por el Señor, pero no sabía qué era lo que estaba pasando. Gracias a su mentor, Elí, comprendió cómo debía poner atención al llamado.

Esta semana, en la primera lectura, tenemos al profeta Jonás, quien en un momento tuvo miedo de seguir las órdenes de Dios de ir a predicar a la ciudad de Nínive (¿Has escuchado el episodio de cuando Jonás fue comido por una ballena? pues fue por haberse rehusado la primera vez a predicar en este pueblo, pero eso lo veremos después). Pero, ahora las cosas son diferentes. Dios le ha vuelto a pedir que vaya a Nínive y predique ahí. Ahora bien, Nínive es un pueblo difícil: es grande y extremadamente populoso, y bastante pecador. La lectura nos dice que es una ciudad tan grande que tomaría tres días para recorrerla, e históricamente sabemos que tiene aproximadamente 120,000 personas.

Imagínate ir a una ciudad así, tan grande y seguramente tan cosmopolita, e ir al centro de la plaza principal y comenzar a gritar que todos son un pueblo pecador, que se aparten del mal o sufrirán las consecuencias. Seguramente, en nuestros días lo hubieran mandado arrestar. En ese entonces eran un poco más duros: lo hubieran mandado sacar de la ciudad y tal vez ser apedreado hasta la muerte.

Jonás esta vez no tuvo miedo e hizo lo que le pidió Dios. Alertó al pueblo de que si no se aplacaban de sus malos hábitos, Dios destruiría la ciudad en 40 días.

Pero el pueblo no lo sacó o apedreó. Al contrario, los ninívitas creyeron, y comenzaron a hacer ayunos y otros sacrificios, los cuales Dios vió y se agradó en ellos. Eso fue suficiente para que Dios cambiara de parecer y Nínive se salvara.

Así, no tengas miedo cuando escuches el llamado de Dios de: no seguir con esa malas compañías, de no robar, de salirte de ese mal negocio que te está rodeando, de no romper ese matrimonio, y mucho más.

No tengas miedo de hacer lo correcto, pues lo bueno es de agrado a Dios y el te recompensará.

Author: Oscar Editor

Oscar es el editor de NosRodea.com

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