Lecturas del Domingo: Septiembre 27, 2020 – Parábola de los Dos Hijos

Parábola de los dos hijos

Este domingo, 26 del tiempo ordinario, señala el final del mes e inicio del Otoño, y está marcado por una lectura muy especial, tomada del Evangelio de San Mateo:

En aquel tiempo, Jesús dijó a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: “¿Qué opinan de esto? Un hombre que tenía dos hijos fue a ver al primero y le ordenó: ‘Hijo, ve a trabajar hoy en la viña’. Él le contestó: ‘Ya voy, señor’, pero no fue. El padre se dirigió al segundo y le dijo lo mismo. Este le respondió: ‘No quiero ir’, pero se arrepintió y fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?” Ellos le respondieron: “El segundo”.
Entonces Jesús les dijo: “Yo les aseguro que los publicanos y las prostitutas se les han adelantado en el camino del Reino de Dios. Porque vino a ustedes Juan, predicó el camino de la justicia y no le creyeron; en cambio, los publicanos y las prostitutas, sí le creyeron; ustedes, ni siquiera después de haber visto, se han arrepentido ni han creído en él”.

Muchas veces renegamos a de la voluntad de nuestro Dios. Sí, si sabemos cual es su voluntand, pero nos es difícil seguirla. Sin embargo, su misericordia es tan grande, que nos da la oportunidad para que pensemos y rectifiquemos nuestras acciones. Sin embargo, a veces, esas oportunidades son los sustos que la misma vida nos da.

Imaginemos a una persona que está robando en su empresa: al estar tan metido en fabricar planes o maniobras para seguir con su plan, no se da cuenta del mal que está haciendo, y constantemente en su cabeza están dando vueltas ideas y justificaciones. Y mientras tanto, el tiempo sigue pasando.

No es sino que hasta que ocurre una situación inesperada –como un susto o sorpresa– que el inculpado o inculpada se dan cuenta de lo que están haciendo. Es ahí el momento que Dios nos da para rectificarnos antes de que sea demasiado tarde. Depende de nosotros si queremos escuchar la advertencia, o decir “tuve suerte” y seguir con nuestro mal.

El segundo hijo hizo mal, pero sintió el dolor en su corazón, y se rectificó.

No dejemos que se nos vaya el tiempo, reconozcamos nuestros pecados, y arrepintámonos.

Author: Oscar Editor

Oscar es el editor de NosRodea.com

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