Si permanecen en mà y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y se les concederá. La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten asà como discÃpulos mÃos”.
Atravesaron luego Pisidia y llegaron a Panfilia; predicaron en Perge y llegaron a AtalÃa. De allà se embarcaron para AntioquÃa, de donde habÃan salido, con la gracia de Dios, para la misión que acababan de cumplir.
Al llegar, reunieron a la comunidad y les contaron lo que habÃa hecho Dios por medio de ellos y cómo les habÃa abierto a los paganos las puertas de la fe. Ahà se quedaron bastante tiempo con los discÃpulos.
Evangelio según San Juan
Jn 14, 27-31
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discÃpulos:
Les he hablado de esto ahora que estoy con ustedes; pero el Paráclito, el EspÃritu Santo que mi Padre les enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he dicho”.
Jesús enseñando a los doce Apóstoles, por James Tissot – Public Domain Link.
Hoy es el Quinto Domingo de Pascua.
Hechos de los Apóstoles
Hch 6, 1-7
En aquellos dÃas, como aumentaba mucho el número de los discÃpulos, hubo ciertas quejas de los judÃos griegos contra los hebreos, de que no se atendÃa bien a sus viudas en el servicio de caridad de todos los dÃas.
Los Doce convocaron entonces a la multitud de los discÃpulos y les dijeron: “No es justo que, dejando el ministerio de la palabra de Dios, nos dediquemos a administrar los bienes. Escojan entre ustedes a siete hombres de buena reputación, llenos del EspÃritu Santo y de sabidurÃa, a los cuales encargaremos este servicio. Nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra“.
Ustedes, por el contrario, son estirpe elegida, sacerdocio real, nación consagrada a Dios y pueblo de su propiedad, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.
Al enterarse de esto, los paganos se regocijaban y glorificaban la palabra de Dios, y abrazaron la fe todos aquellos que estaban destinados a la vida eterna.
Nosotros les damos la buena nueva de que la promesa hecha a nuestros padres nos la ha cumplido Dios a nosotros, los hijos, resucitando a Jesús, como está escrito en el salmo segundo: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy”.
Evangelio según San Juan
Jn 14, 1-6
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discÃpulos:
Entonces Tomás le dijo: “Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?” Jesús le respondió: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mÓ.
“Yo les aseguro: el sirviente no es más importante que su amo, ni el enviado es mayor que quien lo envÃa. Si entienden esto y lo ponen en práctica, serán dichosos.
Jesús les respondió: “Ya se lo he dicho y no me creen. Las obras que hago en nombre de mi Padre dan testimonio de mÃ, pero ustedes no creen, porque no son de mis ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás; nadie las arrebatará de mi mano. Me las ha dado mi Padre, y Él es superior a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. El Padre y yo somos uno“.
Jn 10, 11-18
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos:
“Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas. En cambio, el asalariado, el que no es el pastor ni el dueño de las ovejas, cuando ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; el lobo se arroja sobre ellas y las dispersa, porque a un asalariado no le importan las ovejas.