Lecturas del Domingo: Septiembre 30, 2018 – Si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela

Piedra de molino

Fotografía de una enorme piedra de molino, por Ramon FVelasquezOwn work, CC BY-SA 3.0, Link

Claro que no es que lo vayas a hacer literalmente. Todo esto empieza en uno de los versículos del Evangelio de San Marcos que nos platica que Jesús les dijo a los discípulos:

“Si tu mano es ocasión de pecado, córtatela; pues más te vale entrar manco en la vida eterna, que ir con tus dos manos al lugar de castigo, al fuego que no se apaga. Y si tu pie es ocasión de pecado, córtatelo; pues más te vale entrar cojo a la vida eterna, que con los dos pies ser arrojado al lugar de castigo. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo; pues más te vale entrar tuerto en el Reino de Dios, que ser arrojado con tus dos ojos al lugar de castigo, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga”.

No, no. Jesús no está hablando de cortarnos o sacarnos esos miembros de nuestro cuerpo. Sino a las cosas que nos tienen atados a este mundo. Piensa que si tienes millones en tu cuenta del banco y ese dinero no lo usas para ayudar a los demás sino que lo quedas para ti, entonces vas a ser arrojado al lugar de castigo. Más te vale que te deshagas de ese gran peso que te tiene atado.

Son las cosas malas las que nos evitarán la entrada en el Reino de Dios, y es mejor que nos desprendamos de ellas, aunque nos duela y nos cueste una mano, un pie o un ojo.

  • Me gasto todo el dinero en vino y sexo. Deshazte de esos vicios, pues no vas a entrar.
  • Estoy engañando a mi pareja. Deshazte de esa relación, pues no vas a entrar.
  • Estoy robando a mis empleados. Deja de hacer eso, pues no vas a entrar.
  • Estoy de flojo en la casa. Deshazte de ese vicio, pues no vas a entrar.
  • Soy miembro de un grupo de gente mala. Renuncia a esas organizaciones, pues no vas a entrar.

Ninguna de estas tareas son fáciles de hacer, y menos si llevas años haciéndolas. Por eso Jesús las compara con perder un miembro del cuerpo humano. Causará mucho dolor, incomodidad y puede que nos ponga en peligro, pero la recompensa es cien por ciento gratificante.

Nos dice Jesús que quien dañe a los otros con estas ofensas “más le valdría que le pusieran al cuello una de esas enormes piedras de molino y lo arrojaran al mar”.

¿Cuál mano, pie u ojo te tienes que quitar tú?

 

Author: Oscar Editor

Oscar es el editor de NosRodea.com

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