Hoy es el quinto domingo de Pascua, y se le conoce como Domingo del Amor. La razón es que en la lectura del Evangelio de San Lucas del dÃa hoy, Jesús nos deja el nuevo mandamiento:
“San Pablo dando un sermón en Atenas, Grecia” por Raphael – Royal Collection of the United Kingdom, Public Domain, Link
Jesús dijo a los judÃos:
“Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás. Nadie las arrebatará de mi mano. Me las ha dado mi Padre, y Él es superior a todos, y nadie puede arrebatarlas de la mano del Padre. El Padre y yo somos uno”.
Les dijo Pablo a los sumos sacerdotes –que le tenÃan tanta envidia por las multitudes que atraÃa– :
“La palabra de Dios debÃa ser predicada primero a ustedes; pero como la rechazan y no se juzgan dignos de la vida eterna, nos dirigiremos a los paganos”.
La Alianza de Dios con la Humanidad estaba reservada exclusivamente para los judÃos; pero Jesús, con su sacrificio y resurrección, la trajo para todos nosotros, en todos los tiempos y en todos los lugares.
Pedro siempre fue el más humano de todos los apóstoles, pues siempre fue el que mostró toda la gama de reacciones y sentimientos: enojo, miedo, imprudencia, mentira, impulsividad, humildad, felicidad y por último fortaleza ante las situaciones más desesperantes.
Hablar asà ante el sanedrÃn, el grupo de los más altos sacerdotes, era una blasfemia, un insulto gigante. Y los ancianos y escribas les dieron un escarmiento y los mandaron azotar, pero los soltaron y dejaron ir, posiblemente porque no se atrevÃan a ir frente a Pilatos una vez mas.
Pero los apóstoles, liderados por Pedro –que era de esperarse reaccionaran de manera violenta, con insultos y golpes– lejos de irse dolidos o echando pestes contra sus acusadores, salieron y nos dieron una lección muy grande para todos los tiempos:
“Ellos se retiraron del sanedrÃn, felices de haber padecido aquellos ultrajes por el nombre de Jesús”.
“El llamado de Pedro y Santiago”, por Duccio di Buoninsegna – The Yorck Project (2002) 10.000 Meisterwerke der Malerei (DVD-ROM), distributed by DIRECTMEDIA Publishing GmbH. ISBN: 3936122202., Public Domain, Link
Esta semana, el común denominador de las lecturas es el llamado que Dios nos hace a nuestras vidas. El domingo pasado, le toco a ElÃas. Ahora, el llamado es para Pedro.
Pedro, que todavÃa se llamaba Simón, estaba con sus compañeros Santiago y Juan. Ellos eran pescadores, con muchos años de experiencia, y han pasado una ardua noche en la que no pescaron nada. Estos nos son improvisados, saben muy bien que pescando en la noche será menos el cansancio y las aguas son más calmadas, por lo tanto tienen más posibilidades de atrapar más peces. Pero este dÃa, no es el caso.
El resultado es que Simón, Santiago y Juan han capturado gran cantidad de peces que las redes se empiezan a romper. Hay tantos animalitos que tienen que llamar a más pescadores para que les ayuden.
Simón queda estupefacto. Se siente humilde. Y, al igual que IsaÃas, cae de rodillas ante Jesús y exclama:
“¡Apártate de mÃ, Señor, porque soy un pecador!”
“No temas; desde ahora serás pescador de hombres”.
Simón Pedro, Santiago y Juan llevaron las barcas a tierra, lo dejaron todo, y lo siguieron.
Jesús nos manda el desafÃo de seguirlo. Y para poderlo hacer, se necesita que “lo dejemos todo”: las envidias, los vicios, las drogas, las malas compañÃas, esa relación que te está haciendo daño.
Es interesante ver que, incluso con los seguidores más cercanos de Jesús, existÃa desde un principio la envidia y la vanidad: unos quieren ser más que los otros, y no importa lo que tengan que hacer, incluyendo ir y hablar directamente con el jefe para pedir un aumento o un ascenso.
Siempre hemos pensado que en nuestra actual cultura de trabajo debemos ser competitivos: premiamos, aplaudimos y admiramos a aquellos que son audaces y hacen cosas grandes en el trabajo, y menospreciamos a los flojos y a aquellos que no tienen iniciativa.
En el caso de Juan y Santiago, su audaz movimiento de pedir a Jesús estar a sus lados en el tiempo de la gloria, les trajo como consecuencia el enojo y furia de los otros apóstoles, quienes les mostraron su indignación al grado de que Jesús les llamó a todos y les dijo:
“Ya saben que los jefes de las naciones les gobiernan como si fueran sus dueños y los poderosos los oprimen. Pero no debe ser asà entre ustedes. Al contrario, el que quiera ser grande entre ustedes, que sea su servidor, y el que quiera ser el primero, que sea el esclavo de todos, asà como el Hijo del Hombre, que no ha venido a que lo sirvan, sino a servir y a dar su vida por la redención de todos”.
Que quede claro, Jesús no sanciona al emprendedor, sino al avaricioso. Hay una lÃnea fina entre realizarse como persona en el trabajo y en la vida, y el querer todo y no ayudar a los demás. Jesús no nos dice que está mal que queramos más, siempre y cuando no nos olvidemos de los otros.
Este año, el relato de la Transfiguración de Jesús viene más temprano que en ocasiones anteriores.
Hemos hablado de este tema en otras oportunidades, pero hoy tiene singular importancia porque ocurre durante la Cuaresma y, aunque el mensaje es el mismo, siempre encontramos algo nuevo que nos da fortaleza.
El mensaje de esta poderosa voz –la Voz de Dios– no es sólo para a Pedro, Santiago y Juan, los apóstoles que acompañaban a Jesús en el monte, sino que es para toda la humanidad en todos los tiempos: “Escúchenlo”.
Esta misma lectura estuvo presente en el Segundo Domingo de Cuaresma del año pasado, pero el relato era de San Lucas. Este año, la descripción del hecho corresponde a San Mateo.
En estos tiempos, es difÃcil imaginarnos la intensidad de este momento, especialmente cuando tenemos tanto CGI y efectos especiales en las pelÃculas de Hollywood que prácticamente ya no nos impresionan. Para poder tener todo en orden, hay que ponerlo en contexto:
AquÃ, hablamos de un evento sobrenatural, en el cual se desafÃan todas las leyes naturales.
La resplandecencia nos habla de energÃa, la revelación de lo que en realidad somos y en Jesús lo cofirmamos.  Además, se abre un portal para dar paso a otros dos personajes muy importantes:
¿Recuerdas una serie llamada Quantum Leap en la que el protagonista pasaba de un evento en la historia a otro y en el proceso se transfiguraba? Checa el GIF animado que nos da una idea del este importante evento.
El relato termina asÃ:
“Una nube luminosa los cubrió. y de ella salió una voz que decÃa: Este es mi Hijo, muy amado, en quien tengo puestas mi complacencias; escúchenlo”.
Checa el siguiente video (desafortunadamente, el efecto no es tan impresionante).
Hoy es el tercer Domingo de Adviento, dÃa conocido como de la AlegrÃa y el Regocijo, y en algunos paÃses como el dÃa de San Juan.
En la mayorÃa de las iglesias católicas, se tienen cuatro velas, tres de color púrpura y una de color rosa. Cada vela representa una semana del tiempo de adviento, es decir, preparación para el nacimiento del Redentor.
Pero la vela rosa represanta la alegrÃa y el regocijo. En tiempos antiguos se usaba para anunciar a la gente que no sabÃa leer que quedaban dos semanas antes de la Navidad.
En la primera lectura, IsaÃas nos sigue describiendo en forma un poco abstracta la imagen de Juan el Bautista, el profeta antes del MesÃas. En la segunda lectura, Pablo sigue llamando la atención del pueblo corrupto para que abandonen sus excesos y malas acciones. Paciencia, nos pide Pablo a todos.
El caso de Juan
Juan el Baustista, hijo de Isabel, la prima de la Madre de Dios, MarÃa, estaba en el vientre cuando escuchó la voz de MarÃa “y brincó de gozo”, pues en ese momento recibió al EspÃritu Santo.
Los judios quieren, esperan, a un libertador poderoso.
Pero Jesús le manda a responder a Juan lo siguiente:
“Vayan a contar a Juan lo que están viendo y oyendo: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios de la lepra, los sordos oyen, los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio. Dichoso aquel que no se sienta defraudado por mÔ.Â
Ciegos, cojos, sordos, leprosos, sordos, muertos… y los pobres. Todos ellos, los más bajos de toda la escala social. Para ellos ha venido primero Jesús. Luego extenderá su influencia con todos los demás, pero en ese momento sus manos están con los más necesitados.
Es por eso que hay incertidumbre, duda, y hasta decepción en el pueblo judÃo. ¡Este no es el mesÃas que estaban esperando!, ¡Él no es el Rey poderoso con un ejercito inmenso que destruirá a sus enemigos!
¡Este lo que habla es que perdonemos! ¡Que pongamos la otra mejilla!
Y es que, si esperamos que Jesús sea el mesÃas que nos traerá riqueza, pues la verdad es que vamos a quedar bien decepcionados.
La recompensa de Jesús es mucho más grande que todo el dinero del mundo.
Afortunadamente, sabemos que Juan lo entenderá y lo aceptará. Finalmente, lo reconocerá con el MesÃas, el Salvador… y lo bautizará en el rio Jordán.
Los himnos y cánticos, los cuales son mencionados como alabanza a Dios y al Cordero, son efectuados por ángeles, mártires y santos. Los cantos durante la celebración de la misa son lo mismo, alabanzas a Dios y a Jesús por parte de los asistentes.
Antes de la consagración del vino, se vive un ambiente festivo y alegre, de repente, un monaguillo tocará las campanas para anunciar que la música termina y comienza el momento solemne. Los mismo ocurre en el libro, al escucharse las trompetas el ambiente de fiesta en la Tierra se acaba. Todos debemos estar de rodillas. Este mismo momento se relata en el libro.